Carlos Rangel: un referente libertario importante del siglo XX

<strong>Carlos Rangel: un referente libertario importante del siglo XX</strong>

Este 15 de enero, 2023 se conmemora el 35 aniversario del fallecimiento, por suicidio, del Dr. Carlos Rangel Guevara. Escritor, diplomático y periodista. Fue el pensador y referente libertario de Latinoamérica, más importante en la segunda mitad del siglo XX. Durante décadas él y su esposa Sofía Imbert hicieron un programa diario de televisión llamado Buenos

Este 15 de enero, 2023 se conmemora el 35 aniversario del fallecimiento, por suicidio, del Dr. Carlos Rangel Guevara. Escritor, diplomático y periodista.

Fue el pensador y referente libertario de Latinoamérica, más importante en la segunda mitad del siglo XX. Durante décadas él y su esposa Sofía Imbert hicieron un programa diario de televisión llamado Buenos Días Venezuela, en el que comentaban las noticias del momento, analizaban los sucesos con ojo crítico y defendían las libertades y la democracia. Para los que tuvimos el privilegio de verlo cada mañana era la información objetiva y seria que, cuando del invitado no se conocía en concreto su filiación ideológica, la pregunta recurrente era: ¿Que cree Ud. del régimen cubano y de Fidel Castro?  

En los años sesenta y setenta, mientras los intelectuales de la época, los medios de comunicación y el mundo entero veían con veneración y entusiasmo el avance de la Revolución cubana, había un hombre que, sin haber vivido las penurias del comunismo, ya advertía lo que se avecinaba para Cuba y el resto de la región si seguíamos sus pasos.

¡Sus predicciones fueron acertadas y como ocurre reiteradamente, muy pocos le hicieron caso!

Nació en Caracas, cursó estudios universitarios en Estados Unidos y Europa, y luego fue profesor universitario y diplomático de carrera, hasta que se dedicó al periodismo de opinión y comenzó a escribir las obras que lo harían inmortal: “Del buen salvaje al buen revolucionario”, “Marx y los socialismos reales”, “Tiempos de conocer la libertad”. “Tercer mundismo”.

En 1976 Rangel publicó “Del buen salvaje al buen revolucionario” con el prólogo escrito por el filósofo, escritor y periodista francés Jean-François Revel y que a los 30 años de su publicación escribió a modo de epílogo el escritor cubano Carlos A. Montaner.

Revel, en el prólogo de la obra de Rangel, escribió:

«Del buen salvaje al buen revolucionario es un libro indispensable no solo para la comprensión de América Latina, sino de buena parte del mundo contemporáneo, donde se reproducen los mismos fracasos, las mismas impotencias, las mismas ilusiones. Más allá de su objeto inmediato y de su caso concreto, la obra de Carlos Rangel constituye una reflexión general sobre la discrepancia entre lo que es una sociedad y la imagen que esa sociedad tiene de sí misma. ¿En qué momento esta separación se vuelve demasiado grande para ser compatible con el control de la realidad? Esta es la pregunta a cuya determinación nos acercamos a través de la historia de Hispanoamérica y confrontando sus mitos con sus realidades».

En efecto, la obra de Rangel es indispensable para comprender los fracasos históricos, políticos y económicos de la historia latinoamericana,

Rangel escribió: «…prevaleció desde el principio en la sociedad norteamericana la convicción de que el imperio de la ley es en sí mismo una conquista tan fundamental contra la tendencia a la arbitrariedad latente en todos los gobiernos, que es mejor soportar una ley deficiente, y aún mala, hasta que pueda ser modificada mediante un procedimiento regular, que admitir (y mucho menos solicitar) su enmienda o abolición por un acto de fuerza, sea autocrático, sea revolucionario. Quienes suponen exagerado atribuir tales sentimientos colectivos a los norteamericanos del último cuarto del siglo XVIII, no se han enterado o se niegan a creer, en contra de la evidencia, que en aquellas colonias inglesas de Norteamérica el pensamiento de Locke había llegado a ser tan sutilmente difundido, tan influyente, tan inmediato, tan «folklórico» como lo ha sido el pensamiento de Marx y Lenin en el llamado Tercer Mundo en la segunda mitad del siglo XX. Y fue Locke quien dijo que donde acaba la ley empieza la tiranía».

El libro de Rangel explica cómo el marxismo ha ido penetrando en nuestras naciones y cómo, por el contrario, Estados Unidos prosperó gracias a las políticas liberales clásicas. Así recuerda uno de los viajes que realizó el precursor de la emancipación norteamericana contra el imperio español, junto a Simón Bolívar, probablemente el venezolano más importante de la historia, el Generalísimo Francisco de Miranda: «Las ventajas de un gobierno libre con sereno sentido común”. Miranda atribuye las virtudes y la prosperidad que observa en la sociedad norteamericana no a ningún abuso de poder todavía imposible e impensable en relación con otras naciones, sino simplemente a las ventajas de un gobierno libre (sobre) cualquier despotismo, algo que «muy pocos franceses» o españoles familiarizados con los Estados Unidos son «capaces de discernir», por no haber penetrado en los maravillosos arcanos de la constitución británica».

En su otra obra Tercermundismo Rangel detalla con precisión y comprensión las raíces podridas que ha dejado el socialismo, no sólo en América Latina, sino en todo el mundo.

«Hoy nos es posible percibir que el socialismo marxista-leninista y el fascismo no eran (ni son) polos esenciales opuestos y antagónicos, como ellos mismos quizás creían (y en todo caso se empeñaron en hacer creer, logrando persuadir a toda una generación de ello), sino hermanos-enemigos. El fascismo tiene el mismo ardor estatista que el socialismo marxista y es igualmente antiliberal y, por tanto, anticapitalista. Lejos de ser el último cartucho del liberalismo burgués moribundo, se concibe a sí mismo como, y es de hecho, una filosofía política de la familia socialista”.

Rangel señalaba la verdad sin complejos. «Sin excepción, todos los países que se autodenominan socialistas conocen diversos grados de atraso económico», escribió, «y todos sufren un atraso político».

Incluso en Estados Unidos, observamos cómo el colectivismo y el marxismo han ido abriéndose paso, hasta el punto de que hoy los libertarios y conservadores son marginados y censurados en las redes sociales, desacreditados y difamados en los medios de comunicación, y en muchos casos prácticamente excluidos de la industria editorial y cinematográfica.

Rangel, sin dejar de valorar los aportes indigenistas a la cultura latinoamericana, les negó el valor que sus intérpretes quisieron darles para justificar el victimismo, la lucha de clases, la idolatría al Estado redentor. Pertenecía a la estirpe del pensamiento liberal, la cual se interrumpió durante muchos años, pero el propio Rangel la rescató. Al hacerlo, entroncó el pensamiento liberal en esta zona del mundo.

Se negó a diferenciar entre las víctimas de la derecha y las víctimas de la izquierda, las dictaduras de un lado y las dictaduras del otro. Su visión humanista era más poderosa que su toma de partido; para él, el individuo tenía un valor y unos derechos que transcendían los caprichos de la ideología.

Rangel al principio de su libro “Del buen salvaje al buen revolucionario” escribía:

LOS LATINOAMERICANOS no estamos satisfechos con lo que somos, pero a la vez no hemos podido ponernos de acuerdo sobre qué somos, ni sobre lo que queremos ser. ¿En qué consiste, exactamente, ese ser latinoamericano que compartimos desde el Río Bravo hasta la Patagonia? Una respuesta posible consiste en decir, que no hay una América Latina, sino veinte (título del libro bastante conocido de Marcel Niedergang) e inclusive echar en el saco a Brasil (y hasta a Haití).

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  • Frida Masdeu
    January 15, 2023, 7:48 pm

    Una voz alta y clara denunciando la brutalidad del castrofascismo. Del buen salvaje al buen revolucionario es lectura requerida para los que perdimos la Patria y nos hemos dedicado a presentar nuestra verdad en todo el mundo.
    Armada con el Magnus Opus del Dr. Rangel no han sido pocas las ocasiones cuando he refutado a profesores de izquierda, conocidos ‘tupidos" con la propaganda izquierdista sus creencias con el impecable argumento del querido y recordado historiador Venezolano.
    Sofia Imber era tambien,un encanto, su dedicacion a las artes y a la verdad hizo a la Rumano-Venezolana un tesoro de la intelectualidad Latino Americana.
    Paz en sus tumbas.

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